lunes, 16 de septiembre de 2013

Vergüenza

Vergüenza de los besos que te di
Vergüenza de la intensidad de todo lo que sentí
Vergüenza de cada palabra que te regalé
Vergüenza de cada "buenas noches, mi ángel" que te dediqué
Vergüenza del tiempo que me robaste
Vergüenza de saber que no sentiste
Vergüenza de haberte hecho prioridad
Vergüenza de haberte creído a ciegas cada vez que dudaba
Vergüenza?

No me avergüenza haber sido verdad, mientras tú sólo mentías aquí y allá, alardeando de honradez y lealtad.
Vergüenza deberías sentir tú, pero la tuya "era verde y se la comió un burro".

Confía, el destino te dará lo tuyo

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