jueves, 5 de septiembre de 2013

Norias

Es probable, diría que bastante, que mi vida como la de la mayoría de la gente sea poco más que eso, una noria. Un día estás en lo más alto y de repente, caes en el abismo más completo.
Durante mucho tiempo creí que era capaz de levantarme sola, que era lo suficientemente fuerte para hacerlo, pero soy una simple mortal y los simples mortales necesitan de manos que les ayuden a levantarse una y otra vez cuando caen.
Ésta simple mortal, debe aprender a levantarse sola hoy.
Ya pedí demasiado y demasiado recibí.
Ya cargué demasiado las espaldas de los demás.
Ésta vida que ahora me condena a no volver a amar me dice, que quizá el tiempo cure heridas. Que quizás levantarse se trate de eso, de aprender a hacerlo en soledad.
Y hoy, en lo más profundo del abismo, creo firmemente que me costará mucho, pero que lo lograré.
Se lo debo a demasiada gente que siempre estuvo cuando caí.
Acallaré las lágrimas que me aterrorizan. Esconderé el dolor en un cajón. Blindaré mi corazón con candado y lanzaré la llave a lo más profundo de ese abismo que me acoje.
Respiraré hondo y buscaré metas nuevas que alcanzar y que quizá, algún día, logren sacarte de mi cabeza.

2 comentarios:

  1. He leído ya algo mas de la mitad del blog. Es desgarrador. Lo lamento mucho.
    Por ti, mas que nada. Pero te lo prometo. VA A PASAR. De esto saldrás fortalecida. Llora todo lo que tengas que llorar. Maldice si es necesario. Pero no te quedes con nada dentro. No vale la pena.
    Un abrazo.

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  2. Efectivamente, tienes que sacar todo lo que tienes dentro, esa piedra que no te deja moverte, tírala bien lejos.

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