Así haces ahora, como el avestruz. Enterrar la cabeza en un agujero y hacer como si nada hubiese sucedido.
Me pregunto cuántas veces te habrás de repetir que eres un "hombre bueno" o un "hombre simple" para creértelo.
Y corres y cierras las ventanas del lugar donde tantas veces me escribiste. Bueno, a mi y a otras tantas ingenuas como yo.
Pero si no tienes vergüenza, qué te lleva a hacer una cosa así?
Mantener tu reputación?
Seguir dando la imagen de que eres leal y noble?
Sea como sea... Cada vez que mires hacia tu interior sólo encontrarás vacío.
Porque eso es tristemente lo que eres.
Un ser vacío
Y escondido
martes, 24 de septiembre de 2013
miércoles, 18 de septiembre de 2013
V de Vendetta
Tranquilo... No "os" haré daño, tranquilo.
No soy como tú.
Ojalá supiese, porque la palabra venganza tomaría un sentido nuevo.
Pero no soy como tú.
Si existe Dios, que él te perdone.
Y si no, bastante condena tienes, que no sientes...
Me pregunto si duermes bien por la noche.
Ahora entiendo la frase "Ni siquiera yo sé quien soy"
Y no, no te equivoques, sólo tienes una cara. Y es horrible. Asúmelo.
Para qué te hagas una idea... Haces que me sienta como si me hubiesen violado.
Quizá ni te importe. Es más, estoy segura.
Pídete perdón a ti mismo.
Yo ya no puedo perdonarte.
No soy como tú.
Ojalá supiese, porque la palabra venganza tomaría un sentido nuevo.
Pero no soy como tú.
Si existe Dios, que él te perdone.
Y si no, bastante condena tienes, que no sientes...
Me pregunto si duermes bien por la noche.
Ahora entiendo la frase "Ni siquiera yo sé quien soy"
Y no, no te equivoques, sólo tienes una cara. Y es horrible. Asúmelo.
Para qué te hagas una idea... Haces que me sienta como si me hubiesen violado.
Quizá ni te importe. Es más, estoy segura.
Pídete perdón a ti mismo.
Yo ya no puedo perdonarte.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Vergüenza
Vergüenza de los besos que te di
Vergüenza de la intensidad de todo lo que sentí
Vergüenza de cada palabra que te regalé
Vergüenza de cada "buenas noches, mi ángel" que te dediqué
Vergüenza del tiempo que me robaste
Vergüenza de saber que no sentiste
Vergüenza de haberte hecho prioridad
Vergüenza de haberte creído a ciegas cada vez que dudaba
Vergüenza?
No me avergüenza haber sido verdad, mientras tú sólo mentías aquí y allá, alardeando de honradez y lealtad.
Vergüenza deberías sentir tú, pero la tuya "era verde y se la comió un burro".
Confía, el destino te dará lo tuyo
Vergüenza de la intensidad de todo lo que sentí
Vergüenza de cada palabra que te regalé
Vergüenza de cada "buenas noches, mi ángel" que te dediqué
Vergüenza del tiempo que me robaste
Vergüenza de saber que no sentiste
Vergüenza de haberte hecho prioridad
Vergüenza de haberte creído a ciegas cada vez que dudaba
Vergüenza?
No me avergüenza haber sido verdad, mientras tú sólo mentías aquí y allá, alardeando de honradez y lealtad.
Vergüenza deberías sentir tú, pero la tuya "era verde y se la comió un burro".
Confía, el destino te dará lo tuyo
viernes, 13 de septiembre de 2013
Carta a la oscuridad
Intento contener el verbo para no dañarme más. Pero ahora más que nunca, creo que esto será una liberación.
Hoy te diré todo aquello que te escupiría a la cara, para que de una vez por todas supieses el horror al que me has sometido. Al que sometes a todas las que atrapas en tu tela de araña, "hombre simple".
Siempre fuiste de retórica fácil, verdad?
Hubo un corto espacio de tiempo en el que luché contra ti, contra todo lo que me hacías sentir, no tú, la idea que tenía del hombre que supuestamente eras.
Un hombre culto, el Marqués de Sade también lo era.
Eso es lo que creo que eres hoy: un sádico psicópata.
Tú no sientes.
Buscas tu presa fácil, débil y atacas en el momento preciso.
Anulas absolutamente la voluntad de las personas a las que consigues que se "enamoren" de ti.
Las usas a tu antojo.
Usas las mismas palabras, el mismo patrón.
Hablas de honor cuando se nos presenta alguna duda, porque sabes? Siempre estuvo la duda ahí.
No sabes lo que es el honor.
Por mucho que tus padres se empeñasen en repartirlo por igual entre sus hijos, creo honestamente que el honor se lo llevaron todos tus hermanos.
Tú no eres más que un desgraciado, que utiliza el verbo y a las personas hasta que las destruye.
Ojalá pudiese proteger al resto de mujeres a las que harás lo mismo una y otra vez, porque sé que lo harás.
Ojalá pudiese proteger a tu mujer y a tus hijas, para que supiesen a quien tienen en su casa.
Pero no puedo.
Me queda el consuelo de que algún día, como yo, como tantas otras, se den cuenta de que eres tan sólo eso, un auténtico fraude como persona.
Me das pena.
Sólo me alegro de una cosa, mientras duró esa idea que tenía de ti, fui feliz.
Ahora vuelvo a serlo, con la persona que ha entendido quien me ha estado haciendo tanto daño.
Quien me apartó de él haciéndome creer que era mejor.
Tú, ser oscuro, no eres mejor que nadie. Eres ruin y rastrero, eso sí, con una mente privilegiada que sólo sabes usar para dañar.
Casi consigues acabar conmigo, pero no te daré esa satisfacción.
Ahora, soy libre. Soy libre de ti y tus mentiras.
Es mejor que desaparezcas. Hazme caso.
Porque fui demasiado buena, pero estoy aprendiendo a ser peor que tú.
Adiós, oscuridad.
Ojalá hubieses aprendido algo de tu bendito padre. Desde dónde esté, estará revolviéndose de dolor. Estoy segura.
Hoy te diré todo aquello que te escupiría a la cara, para que de una vez por todas supieses el horror al que me has sometido. Al que sometes a todas las que atrapas en tu tela de araña, "hombre simple".
Siempre fuiste de retórica fácil, verdad?
Hubo un corto espacio de tiempo en el que luché contra ti, contra todo lo que me hacías sentir, no tú, la idea que tenía del hombre que supuestamente eras.
Un hombre culto, el Marqués de Sade también lo era.
Eso es lo que creo que eres hoy: un sádico psicópata.
Tú no sientes.
Buscas tu presa fácil, débil y atacas en el momento preciso.
Anulas absolutamente la voluntad de las personas a las que consigues que se "enamoren" de ti.
Las usas a tu antojo.
Usas las mismas palabras, el mismo patrón.
Hablas de honor cuando se nos presenta alguna duda, porque sabes? Siempre estuvo la duda ahí.
No sabes lo que es el honor.
Por mucho que tus padres se empeñasen en repartirlo por igual entre sus hijos, creo honestamente que el honor se lo llevaron todos tus hermanos.
Tú no eres más que un desgraciado, que utiliza el verbo y a las personas hasta que las destruye.
Ojalá pudiese proteger al resto de mujeres a las que harás lo mismo una y otra vez, porque sé que lo harás.
Ojalá pudiese proteger a tu mujer y a tus hijas, para que supiesen a quien tienen en su casa.
Pero no puedo.
Me queda el consuelo de que algún día, como yo, como tantas otras, se den cuenta de que eres tan sólo eso, un auténtico fraude como persona.
Me das pena.
Sólo me alegro de una cosa, mientras duró esa idea que tenía de ti, fui feliz.
Ahora vuelvo a serlo, con la persona que ha entendido quien me ha estado haciendo tanto daño.
Quien me apartó de él haciéndome creer que era mejor.
Tú, ser oscuro, no eres mejor que nadie. Eres ruin y rastrero, eso sí, con una mente privilegiada que sólo sabes usar para dañar.
Casi consigues acabar conmigo, pero no te daré esa satisfacción.
Ahora, soy libre. Soy libre de ti y tus mentiras.
Es mejor que desaparezcas. Hazme caso.
Porque fui demasiado buena, pero estoy aprendiendo a ser peor que tú.
Adiós, oscuridad.
Ojalá hubieses aprendido algo de tu bendito padre. Desde dónde esté, estará revolviéndose de dolor. Estoy segura.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Alguien como yo
Jamás encajaría en una vida como la tuya.
Cuestión de métrica.
Sólo he sido una niña imbécil que creyó que sí.
Cuestión de métrica.
Sólo he sido una niña imbécil que creyó que sí.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Norias
Es probable, diría que bastante, que mi vida como la de la mayoría de la gente sea poco más que eso, una noria. Un día estás en lo más alto y de repente, caes en el abismo más completo.
Durante mucho tiempo creí que era capaz de levantarme sola, que era lo suficientemente fuerte para hacerlo, pero soy una simple mortal y los simples mortales necesitan de manos que les ayuden a levantarse una y otra vez cuando caen.
Ésta simple mortal, debe aprender a levantarse sola hoy.
Ya pedí demasiado y demasiado recibí.
Ya cargué demasiado las espaldas de los demás.
Ésta vida que ahora me condena a no volver a amar me dice, que quizá el tiempo cure heridas. Que quizás levantarse se trate de eso, de aprender a hacerlo en soledad.
Y hoy, en lo más profundo del abismo, creo firmemente que me costará mucho, pero que lo lograré.
Se lo debo a demasiada gente que siempre estuvo cuando caí.
Acallaré las lágrimas que me aterrorizan. Esconderé el dolor en un cajón. Blindaré mi corazón con candado y lanzaré la llave a lo más profundo de ese abismo que me acoje.
Respiraré hondo y buscaré metas nuevas que alcanzar y que quizá, algún día, logren sacarte de mi cabeza.
Durante mucho tiempo creí que era capaz de levantarme sola, que era lo suficientemente fuerte para hacerlo, pero soy una simple mortal y los simples mortales necesitan de manos que les ayuden a levantarse una y otra vez cuando caen.
Ésta simple mortal, debe aprender a levantarse sola hoy.
Ya pedí demasiado y demasiado recibí.
Ya cargué demasiado las espaldas de los demás.
Ésta vida que ahora me condena a no volver a amar me dice, que quizá el tiempo cure heridas. Que quizás levantarse se trate de eso, de aprender a hacerlo en soledad.
Y hoy, en lo más profundo del abismo, creo firmemente que me costará mucho, pero que lo lograré.
Se lo debo a demasiada gente que siempre estuvo cuando caí.
Acallaré las lágrimas que me aterrorizan. Esconderé el dolor en un cajón. Blindaré mi corazón con candado y lanzaré la llave a lo más profundo de ese abismo que me acoje.
Respiraré hondo y buscaré metas nuevas que alcanzar y que quizá, algún día, logren sacarte de mi cabeza.
domingo, 12 de mayo de 2013
Se deja de querer
Se deja de querer...
y no se sabe por qué se deja de querer;
es como abrir la mano y encontrarla vacía
y no saber de pronto qué cosa se nos fue.
Se deja de querer...
y es como un río cuya corriente fresca ya no calma la sed,
como andar en otoño sobre las hojas secas
y pisar la hoja verde que no debió caer.
Se deja de querer...
Y es como el ciego que aún dice adiós llorando
después que pasó el tren,
o como quien despierta recordando un camino
pero ya sólo sabe que regresó por él.
Se deja de querer...
como quien deja de andar una calle sin razón, sin saber,
y es hallar un diamante brillando en el rocío
y que ya al recogerlo se evapore también.
Se deja de querer...
y es como un viaje detenido en las sombras
sin seguir ni volver,
y es cortar una rosa para adornar la mesa
y que el viento deshoje la rosa en el mantel.
Se deja de querer...
y es como un niño que ve cómo naufragan sus barcos de papel,
o escribir en la arena la fecha de mañana
y que el mar se la lleve con el nombre de ayer.
Se deja de querer...
y es como un libro que aún abierto hoja a hoja quedó a medio leer,
y es como la sortija que se quitó del dedo
y solo así supimos... que se marcó en la piel.
Se deja de querer...
y no se sabe por qué se deja de querer.
José Ángel Buesa, poeta cubano, 1910-1982
martes, 7 de mayo de 2013
A VECES
Me pregunto, a veces... Quien me amará como lo hiciste tú?
Odio saber la respuesta condenatoria...
Nadie
Odio saber la respuesta condenatoria...
Nadie
lunes, 6 de mayo de 2013
CONTENERME
Debo contenerme.
A veces se me dispara el verbo y siento que te agobio...
Es inevitable.
Debo contenerme, pero no sé cómo hacerlo.
Necesito ser capaz de dejarte en paz... Tranquilo... Sereno...
Ser capaz de darte la paz que ahora necesitas... Y no puedo
Y es que éste corazón se ha vuelto loco.
Ya no hay razón.
No sé qué hacer con las palabras que se me acumulan en el pecho.
No sé dónde dejarlas...
Y es que echo de menos a aquel niño loco y obsesionado que estaba como ahora estoy yo...
Que no podía contener las ansias de escribirme en sus madrugadas
Esas, que ahora, no soy capaz de dormir
Porque yo sé, que no dejaré de amarte
A veces se me dispara el verbo y siento que te agobio...
Es inevitable.
Debo contenerme, pero no sé cómo hacerlo.
Necesito ser capaz de dejarte en paz... Tranquilo... Sereno...
Ser capaz de darte la paz que ahora necesitas... Y no puedo
Y es que éste corazón se ha vuelto loco.
Ya no hay razón.
No sé qué hacer con las palabras que se me acumulan en el pecho.
No sé dónde dejarlas...
Y es que echo de menos a aquel niño loco y obsesionado que estaba como ahora estoy yo...
Que no podía contener las ansias de escribirme en sus madrugadas
Esas, que ahora, no soy capaz de dormir
Porque yo sé, que no dejaré de amarte
IMPERTURBABLE
Así es el recuerdo de tu aroma...
De ese olor de tu piel en la mía, que permanece indeleble en la memoria.
Así como la imagen limpia de tus ojos clavados en los míos justo antes de besarme.
Te guardo cada rincón de mi cuerpo. Este minúsculo cuerpo que se ha convertido en río, que sólo busca tu mar...
Y así, te espero
De ese olor de tu piel en la mía, que permanece indeleble en la memoria.
Así como la imagen limpia de tus ojos clavados en los míos justo antes de besarme.
Te guardo cada rincón de mi cuerpo. Este minúsculo cuerpo que se ha convertido en río, que sólo busca tu mar...
Y así, te espero
sábado, 4 de mayo de 2013
Algo se ha roto
Algo se ha roto aquí dentro.
En el pecho.
Algo ha amanecido como no estaba ayer.
Debo dejarte marchar. Debo dejarme ir.
Aunque para ello, deba dejar de ser yo...
En el pecho.
Algo ha amanecido como no estaba ayer.
Debo dejarte marchar. Debo dejarme ir.
Aunque para ello, deba dejar de ser yo...
lunes, 29 de abril de 2013
FUE SEPTIEMBRE
En casa no había televisión, y si la hubo, nunca se encendía. Libros y música. Ahora doy las gracias.
El caprichoso azar ha hecho que no tenga mucho tiempo para leer novelas e intrigas como antes, pero aún así, procuro buscar algún ratito para echarle una ojeada a todo lo que hay por casa.
Hace unos pocos años que descubrí esto de los blogs.
Me he dedicado a leer entradas y entradas absolutamente bellas.
He descubierto a personas maravillosas y entre ellas, conocí un amor…
Hace ahora tres años, una amiga, me recomendó leer una página de las muchas que hay en la blogosfera…
Era divertida, y la persona que lo escribía había dejado su dirección de mail…
"Escríbeme", decía…
Un día lo hice. Le escribí… Fue Septiembre
Escribí un mail que me sé de memoria. Tan sólo cuatro frases que convirtieron aquel mail en el principio de la historia de amor más bella que viviré jamás.
Todo ha acabado ya, pero he vivido los tres años más maravillosos de mi vida, sin ninguna duda.
Recuerdo el instante mágico en el que le conocí… Vestía casual
Yo un pantalón vaquero y unas botas marrones sin tacón que me hicieron sentir muy pequeña a su lado.
En realidad, siempre me he sentido pequeña a su lado en todos los sentidos.
Arrebatador.
Culto hasta niveles insospechados.
Lleno del carisma que a mi siempre me faltó.
Se bajó de su coche y subió al mío.
Dios me perdone, pero deseé besarle desde el primer momento en que lo vi.
Lo hice, un poco más tarde… Le abracé tiernamente mientras temblaba todo mi cuerpo y le besé.
Olvidé todos mis prejuicios. Olvidé el mundo alrededor.
He olvidado el resto del mundo estos tres años.
Mi mundo se convirtió en él.
Y aquí me encuentro hoy, intentando recomponer los pedazos de un corazón roto, que sabe que siempre le amará, por encima de todo, de cualquier cosa, de todo tiempo…
Gracias de todas formas, hombre… Porque me hiciste mujer
Me hiciste sentir capaz
Tú me hiciste amar
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