En casa no había televisión, y si la hubo, nunca se encendía. Libros y música. Ahora doy las gracias.
El caprichoso azar ha hecho que no tenga mucho tiempo para leer novelas e intrigas como antes, pero aún así, procuro buscar algún ratito para echarle una ojeada a todo lo que hay por casa.
Hace unos pocos años que descubrí esto de los blogs.
Me he dedicado a leer entradas y entradas absolutamente bellas.
He descubierto a personas maravillosas y entre ellas, conocí un amor…
Hace ahora tres años, una amiga, me recomendó leer una página de las muchas que hay en la blogosfera…
Era divertida, y la persona que lo escribía había dejado su dirección de mail…
"Escríbeme", decía…
Un día lo hice. Le escribí… Fue Septiembre
Escribí un mail que me sé de memoria. Tan sólo cuatro frases que convirtieron aquel mail en el principio de la historia de amor más bella que viviré jamás.
Todo ha acabado ya, pero he vivido los tres años más maravillosos de mi vida, sin ninguna duda.
Recuerdo el instante mágico en el que le conocí… Vestía casual
Yo un pantalón vaquero y unas botas marrones sin tacón que me hicieron sentir muy pequeña a su lado.
En realidad, siempre me he sentido pequeña a su lado en todos los sentidos.
Arrebatador.
Culto hasta niveles insospechados.
Lleno del carisma que a mi siempre me faltó.
Se bajó de su coche y subió al mío.
Dios me perdone, pero deseé besarle desde el primer momento en que lo vi.
Lo hice, un poco más tarde… Le abracé tiernamente mientras temblaba todo mi cuerpo y le besé.
Olvidé todos mis prejuicios. Olvidé el mundo alrededor.
He olvidado el resto del mundo estos tres años.
Mi mundo se convirtió en él.
Y aquí me encuentro hoy, intentando recomponer los pedazos de un corazón roto, que sabe que siempre le amará, por encima de todo, de cualquier cosa, de todo tiempo…
Gracias de todas formas, hombre… Porque me hiciste mujer
Me hiciste sentir capaz
Tú me hiciste amar
