domingo, 12 de mayo de 2013

Se deja de querer


Se deja de querer...
y no se sabe por qué se deja de querer;
es como abrir la mano y encontrarla vacía
y no saber de pronto qué cosa se nos fue.

Se deja de querer...
y es como un río cuya corriente fresca ya no calma la sed,
como andar en otoño sobre las hojas secas
y  pisar la hoja verde que no debió caer.

Se deja de querer...
Y es como el ciego que aún dice adiós llorando
después que pasó el tren,
o como quien despierta recordando un camino
pero ya sólo sabe que regresó por él.

Se deja de querer...
como quien deja de andar una calle sin razón, sin saber,
y es hallar un diamante brillando en el rocío
y que ya al recogerlo se evapore también.

Se deja de querer...
y es como un viaje detenido en las sombras
sin seguir ni volver,
y es cortar una rosa para adornar la mesa
y que el viento deshoje la rosa en el mantel.

Se deja de querer...
y es como un niño que ve cómo naufragan sus barcos de papel,
o escribir en la arena la fecha de mañana
y que el mar se la lleve con el nombre de ayer.

Se deja de querer...
y es como un libro que aún abierto hoja a hoja quedó a medio leer,
y es como la sortija que se quitó del dedo
y solo así supimos... que se marcó en la piel.

Se deja de querer...
y no se sabe por qué se deja de querer.


José Ángel Buesa, poeta cubano, 1910-1982

martes, 7 de mayo de 2013

A VECES

Me pregunto, a veces... Quien me amará como lo hiciste tú?
Odio saber la respuesta condenatoria...

Nadie

lunes, 6 de mayo de 2013

INSOPORTABLE

Saber que no me amas como antes... Es insoportable

CONTENERME

Debo contenerme.
A veces se me dispara el verbo y siento que te agobio...
Es inevitable.
Debo contenerme, pero no sé cómo hacerlo.

Necesito ser capaz de dejarte en paz... Tranquilo... Sereno...
Ser capaz de darte la paz que ahora necesitas... Y no puedo
Y es que éste corazón se ha vuelto loco.
Ya no hay razón. 

No sé qué hacer con las palabras que se me acumulan en el pecho.
No sé dónde dejarlas...

Y es que echo de menos a aquel niño loco y obsesionado que estaba como ahora estoy yo...
Que no podía contener las ansias de escribirme en sus madrugadas
Esas, que ahora, no soy capaz de dormir 


Porque yo sé, que no dejaré de amarte

IMPERTURBABLE

Así es el recuerdo de tu aroma... 
De ese olor de tu piel en la mía, que permanece indeleble en la memoria.
Así como la imagen limpia de tus ojos clavados en los míos justo antes de besarme.
Te guardo cada rincón de mi cuerpo. Este minúsculo cuerpo que se ha convertido en río, que sólo busca tu mar...
Y así, te espero

sábado, 4 de mayo de 2013

Algo se ha roto

Algo se ha roto aquí dentro.
En el pecho.
Algo ha amanecido como no estaba ayer.

Debo dejarte marchar. Debo dejarme ir.
Aunque para ello, deba dejar de ser yo...


QUIZÁS

Quizás tú y yo, amor... Nos merezcamos temblar por amor.
Pero quizás en una eterna distancia